Navidad, navidad, dulce lista de la compra de navidad…

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El mes de diciembre es muy especial para todos: las luces, la decoración, la familia… y claro, las comidas y cenas. Si eres de los que aglutinas a la familia en tu casa, seguro que te gusta organizar el evento. Y si este es el caso, la planificación tiene que ser tu mejor aliado para que no te «pille el toro» y te dé tiempo suficiente a tenerlo todo listo sin ningún olvido de último momento.

Así que lo primero de todo es empezar a planificar quiénes vendréis: lista los asistentes, agrupándolos por adultos y pequeños. Así, lo primero que tendrás que comprobar es si tienes sitio suficiente para todos. Si te faltan sillas, que suele ser muy típico, solo tienes que ver la manera más fácil de conseguirlas, como pedírselas a algún familiar o adquirir de esas que se guardan plegadas y que son muy útiles para estas ocasiones.

Pero vamos a lo que nos ocupa: el menú. Cuantos más sean los asistentes, más tenemos que tener en cuenta las necesidades o gustos especiales de cada uno, porque lo más eficiente, sin duda, será hacer un único menú para los adultos y, si acaso, otro para los niños. Incluye platos más sencillos para los pequeños y otro más elaborado para los mayores. No te olvides de incluir algún aperitivo y plato vegetariano, por si alguno lleva este tipo de dieta.

En cuanto a los platos elegidos, intenta que sea algo que ya has hecho con anterioridades, no sea que te encuentres en apuros la misma tarde de la celebración y acabes sin nada comestible en la mesa. O también puedes probar unos días antes y dejarlo congelado, asegurándote así la tranquilidad para la cena.

De hecho, el método de la congelación es ideal para tenerlo todo listo sin necesidad de pasarte el día anterior horas y horas en la cocina. Lo

Importantísimo: la lista de la compra

Da igual si lo apuntas en el papel de toda la vída o en la aplicación de notas del móvil: anota todo lo que necesitas para hacer los menús. Solemos esmerarnos más en estas comidas y cenas, y elaboramos platos más complicados que, irremediablemente, incluyen más ingredientes.

Consulta con tus invitados si piensan traer algo: así no duplicamos y hacemos nuestra lista más liviana.

Divide tus opciones de compra en ingredientes frescos, no perecederos y bebidas.

Ingredientes frescos. Si quieres cocinarlos el mismo día del evento para que resulten todavía más frescos, en vez de congelarlos, resérvalos con antelación. Así te ahorrarás disgustos de última hora que te obliguen a cambiar el menú. En esta época productos como el marisco están muy demandados, si te aventura a ir a comprarlo el último día puedes encontrarte con que ya no queden. Así que reserva.

Ingredientes no perecederos. Puedes comprarlos con tranquilidad semanas antes de la celebración. Te ahorrarás colas y subidas de precio, lo encontrarás todo más barato si lo adquieres con antelación, ya que no habrá tanta demanda.

Una vez que ya tienes todo listo solo falta ponerse a cocinar y recuerda reservar, aunque sea media hora del día de la celebración para arreglarte y descansar. Recuerda que ser anfitrión también implica relajarse y disfrutar.

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